Vino blanco caliente con higos secos y orejones de melocotón para los días más fríos del invierno
En los países del norte, durante el invierno, es muy común ver en los puestos callejeros cómo los transeúntes se paran a tomar algo caliente. El vaso humea, se entona el cuerpo y sirve, además, para calentar las manos. A menudo se trata de un delicioso vino caliente, al que añaden azúcar y especias y que aromatizan con diversas plantas aromáticas.
Resulta ideal para entrar en calor los días de mucho frío. Aunque no conviene pasarse…
Traemos ahora aquí, para estos desapacibles días de febrero una receta bastante sencilla y personal, que incorpora para su elaboración los siempre recurrentes higos secos, de tantas y tan variadas utilidades gastronómicas.
Ingredientes:
* 1 litro de vino blanco
* 8 higos secos
* 8 orejones de melocotón
* 6 clavos de olor
* medio limón
* azúcar al gusto
Preparación:
Calentamos en un recipiente el vino junto con los higos secos, los orejones, los clavos de olor y la mitad del limón, dejando que hierva con suavidad y medio tapado para que evapore.
Añadimos azúcar al gusto, dos o tres cucharadas, removemos y dejamos que hierva otro poco más.
Servimos repartiendo los clavos y los frutos pinchados en un palillo, acompañado de un trocito de limón en crudo.
Si aún reduciéndolo resultara muy fuerte se le puede añadir algo de agua…
Y no olvidemos servirlo muy caliente. Cuanto más frío haga, más caliente. Resulta muy agradable beberlo en compañía, a sorbitos pequeños.
El higo seco de nuestra comarca debe apostar por su tecnificación y comercialización
Los miembros del proyecto @prendizext ‘Robledo’, promovido por el Ayuntamiento de Montánchez, han aprendido nuevas técnicas relacionadas con el cultivo de la higuera y la explotación de sus productos.
El grupo de aprendices de jardinería de Montánchez visitó la finca La Orden -espacio dependiente de la Junta de Extremadura, en la que los técnicos agrícolas investigan y experimentan técnicas de poda, riego, abonado y acondicionamiento de diferentes cultivos-, con motivo de una jornada centrada en la poda de la higuera.
En Extremadura, por tradición, se ha cultivado la higuera para el aprovechamiento del higo seco, por lo que no hay problema con el tamaño del árbol, explica Fernando Pérez, técnico del centro. El problema -añadió- surge cuando el objetivo es la recolección del higo fresco, como un frutal más.
Así, la poda de la higuera es muy diferente en función de si se quiere aprovechar el higo fresco o seco. «Los mejores resultados de higo fresco se consiguen con la poda de las ramas más altas en época invernal y aportando nitrógeno antes de la formación del higo», explicaron los técnicos.
La poda de la higuera aprovechada para higo seco es muy leve y se basa en eliminar las ramas secas, tronchadas, cruzadas y combatir ramas demasiado elevadas.
Por el contrario, si lo que busca el agricultor es trabajar con el higo fresco, hay que hacer una primera poda de formación a una altura de 70 cm en el tronco de la higuera. A partir de la formación de esa cruz en el tronco del árbol hay que dar la forma deseada a la copa de la higuera, explica el personal técnico de la finca.
Además, es necesario asegurarse de que la formación de las ramas de la higuera se produce a diferentes alturas. También hay que dejar algunas ramas cruzadas para que protejan el centro y el tronco de la higuera y que así este no se queme por efecto del sol.
Numerosos agricultores, cooperativistas y propietarios de grandes explotaciones agrarias aportaron también su conocimiento y experiencia sobre el cultivo de este árbol tan extendido en el campo extremeño. En la región se encuentra el 43% de la superficie destinada al cultivo de la higuera en España y la producción de higo representa el 31% del país.
«El higo fresco es una alternativa al cultivo tradicional, aunque nuestra comarca debe apostar por la tecnificación del higo seco y su comercialización», opina Alfonso Jara Cerrudo, ingeniero agrónomo y monitor del proyecto.
Los aprendices de jardinería de Montánchez y Torre de Santa María vieron también diferentes modalidades de injertos en higueras. En el higueral, los trabajadores manifestaron la conveniencia de eliminar los higos secos sujetos al árbol tras la temporada de recolección. De esta forma se evita la posible infección de las ramas.
Vía: Sierra y Llano. Periódico de la comarca Montánchez y Tamuja
Chile abre el mercado de EE UU para exportar sus higos frescos
La exportación de higos frescos es un negocio relativamente nuevo en Chile, alentado por el alto consumo de alimentos gourmet en ciertos mercados como Canadá, Alemania, Suiza o Gran Bretaña, así como por la diversidad étnica que convive en países desarrollados. También es un valor añadido su pertenencia a ese exclusivo club de ‘súper frutas’ que tienen un alto contenido de antioxidantes. Todo esto ha contribuido a que se pongan de moda.
De las más de 750 variedades de higos, sólo unas pocas son las que triunfan en los mercados internacionales. En Chile, la que triunfa es la Black Mission, de buena poscosecha, óptimos grados brix y frutos de pulpa rosa que pueden alcanzar el tamaño de un huevo.
Ahora, con la apertura del mercado estadounidense, la exportación de higos chilenos ha dado un giro radical. El gran salto para este sector ocurrió cuando el gobierno de EE.UU., a través del USDA, autorizaba la entrada de higos chilenos a ese mercado.
A las pocas semanas de haber recibido la autorización del USDA, los envíos a EE.UU. sumaban 21,8 toneladas y los retornos superaban los US$216.000.
Hasta ahora, sólo Nueva Zelanda exportaba higos a EE.UU., aunque principalmente envía variedades verdes, mientras que los principales productores del mundo –Turquía, Israel o España- se han concentrado en el mercado europeo.
De acuerdo a las cifras de mercado, se estima que EE.UU. consume 6 millones de kilos de higos frescos sólo en los meses de verano. Se estima que Europa consume 500.000 kilos al año, Medio Oriente unos 300.000 kilos y Japón y Canadá cerca de 150.000 kilos cada uno. El gran misterio sigue siendo China, un mercado gigante del cual se desconoce la cifra real de consumo de higos frescos.
Esencialmente la exportación de higos frescos desde Chile se realiza vía aérea, y en el menor tiempo posible tras la cosecha. Es fundamental una buena logística para que la fruta llegue en perfectas condiciones en destino.
Para la exportación, lo ideal son frutos de un calibre sobre los 40 gramos. Eso es lo que piden los mercados, sobre todo cuando hay países, como Turquía, que llegan a destino con frutos de hasta 80 gramos.
Vía: Red Agrícola
Del entrante al postre: Todo un menú a base de higos
En la provincia argentina de Tucumán están empezando a considerar al cultivo de la higuera como un cultivo con mucho futuro. Si hasta hace poco se destinaban los higos al autoconsumo, ahora existen ya tres productores.
Con productos cultivados en una finca de El Timbó, el chef Roberto Juárez, del restaurante La Patisserie, de San Miguel de Tucumán, aceptó el desafío de preparar todo un menú, desde la entrada hasta el postre, con higos.
Los higos, tanto en fresco como secos, ya están dentro de la carta de los restaurantes más innovadores, complementando numerosos platos. Sin olvidar la presencia del delicadísimo vinagre de higos.
Roberto Juárez, de 29 años, aunque lleva casi nueve de chef, asegura que “el queso es un gran compañero para los higos, tanto en la cocina como para la fruta fresca”.

Ensalada
Sobre un colchón de hojas verdes (en este caso, lechuga y rúcula tierna), Roberto colocó cubos de mango, tomates cherry y láminas de parmesano, todo rodeado por los higos. Sazonó con una mezcla de vinagre balsámico de Módena, vinagre de higo y miel.

Entrante
Roberto cortó los higos en rebanadas horizontales y los alternó con láminas de mozzarela. Salseó con una reducción de vinagre balsámico y miel. “La combinación de dos sabores suaves explota en el paladar con la reducción”, explicó.

Tarta de queso azul
Sobre una masa quebradiza (500 g de harina y 250 de manteca, agua y sal), colocó capas de higos en rodajas, grumos de queso azul y un salsa preparada con crema de leche, queso, huevo, sal y pimienta.

Higos en almíbar con helado
Poner azúcar en el fondo de la olla y sobre ella, los higos, bien lavados. Cocinar a fuego lento para que no se peguen. Si se quiere un almíbar menos denso, agregar agua. Es preferible un helado de sabor neutro. Los higos lo potenciarán de manera exquisita.
Vía: La Gaceta, Tucumán, Argentina.
A los higos les sienta bien el vodka
Más allá de las típicas frascas de orujo casero en las que introducen varios higos secos para endulzarlo y darle sabor, las posibilidades de los higos son muchas más y muy diversas, incluso en el mundo de las bebidas alcohólicas.
Acaso la bebida más propicia para diferentes combinaciones y maridajes es el vodka. Desde siempre ha habido una tendencia -ahora imparable y muy de moda- a saborizar esta bebida.
Hay vodkas con sabor a arándano, melocotón, granada, grosella, fresa, cereza, piña, pomelo, limón, frambuesa, mandarina, mango, coco, naranja… Incluso se utilizan nuevos sabores, como miel, chocolate, vainilla, canela, menta, hasta jengibre o pimienta.
Dentro de toda esta amplia gama de sabores, destaca Figenza, un extraordinario vodka, de fabricación alemana y muy demandado en los EE.UU., aromatizado con higos. De exquisito diseño, lo promocionan como un sueño mediterráneo, que se puede beber solo, muy frío -un figtini, lo llaman-, o combinar en los más espectaculares e inspirados cócteles.
Waldemar Behn Company, la compañía propietaria de la marca, lleva fabricando licores desde 1892. Con Figenza han pretendido crear el vodka más suave, con más sabor y más elegante del mundo. Para ello han maridado un delicado vodka premium con la dulzura y el sabor del higo madurado bajo el cielo mediterráneo.
Su estilo y calidad -tanto en el contenido como en el diseño- pretenden representar el más alto nivel del lujo. Figenza Mediterranean Fig Vodka es uno de los secretos mejor guardados. Y está fabricado con higos.
Anuncio de Figenza Vodka en el High Line Park de Los Angeles, California.
La breva de Albatera, Alicante, trabaja por conseguir la Indicación Geográfica Protegida
El especial microclima del municipio alicantino de Albatera resulta ideal, desde tiempos remotos, para el cultivo de la higuera en su variedad Colar, que produce unas deliciosas brevas, muy apreciadas y de gran valor en el mercado debido a su recolección muy temprana.
Hace algo menos de dos años, en una iniciativa que partió del propio Ayuntamiento, decidió iniciar el proceso en busca de la obtención de la distinción Indicación Geográfica Protegida Breva de Albatera.
El objetivo es crear una marca de calidad que distinga la producción local de brevas y que, con ello, amplíe los beneficios de los agricultores, dando un valor añadido a sus cosechas. La IGP te protege sobre todo de mercados extranjeros, con los que cada vez es más difícil competir. Por ejemplo, en Turquía se está produciendo este producto más barato, pero no hay nada que garantice cómo se ha cultivado y su calidad.
De esta manera, la marca de calidad va a generar un valor añadido al producto, que se traduce en mayores beneficios, que repercutirán tanto en los productores como en los comercializadores. Además, se logra al mismo tiempo una mayor proyección internacional de la localidad productora de tan exclusivo producto. Sin olvidar lo más importante, la generación de empleo que conllevaría su desarrollo comercial.
La Indicación Geográfica Protegida garantiza al cliente que el producto cumple unos rigurosos parámetros de calidad y lo protege de la competencia que suponen hoy los mercados internacionales.
Se ha elaborado un estudio justificativo de la IGP de la Breva de Albatera, subvencionado por la Conselleria de Agricultura de la Comunidad Valenciana, que recoge un análisis pormenorizado de las características del producto, del entorno en el que se cultiva, así como de las características que lo distinguen de su competencia.
El siguiente paso a seguir ahora es la formación de un Consejo Regulador cuyo objetivo será «cuidar que la producción se haga conforme a los parámetros de calidad predeterminados» y crear un manual de calidad que recogerá los requisitos de producción, recolección y manipulación que deberán de cumplir los agricultores que quieran dotar sus cultivos de este valor añadido.
La cooperativa Albafruits de Albatera es la de mayor entidad en España para la comercialización de este producto, con un volumen de producción que supera las 9.000 toneladas anuales de brevas.
Haz tus propias barritas energéticas caseras con higos secos
No es fácil encontrar barritas energéticas que tengan un sabor agradable. Además, al leer los ingredientes, empiezas a preguntarte qué son todas esas cosas que llevan y por qué lo han hecho.
Resulta mucho más sano, sabroso y sencillo elaborarlas tú mismo. Hay centenares de recetas que circulan por la red, pero la mayoría hay que cocinarlas e incluyen ingredientes raros. Ésta que explicamos a continuación es una de las más sencillas de preparar y aguanta bien durante bastante tiempo.
Ah, y sin conservantes, ni colorantes, ni cosas raras.
BARRITAS ENERGÉTICAS CASERAS (Receta de Alma Obregón)
Ingredientes para unas 15 barritas:
-60g de higos secos
-70g de orejones
-60g de ciruelas pasas sin hueso
-160g de dátiles deshuesados
-115g de nueces sin cáscara
Ponemos todos los ingredientes en la picadora y procesamos durante por lo menos tres minutos. En el caso de que la masa se queda muy seca, añadimos un par más de ciruelas. Hemos de picar hasta que empiece a apelotonarse por los laterales del bol.
Sacamos la masa de la picadora y la ponemos entre dos papeles de horno. Con ayuda de un rodillo la aplastamos hasta lograr un rectángulo de más o menos 4 centímetros de grosor. Y la refrigeramos una hora.
Una vez compactadas, la cortamos en barritas y las apilamos entre papeles de horno.
Como toque final se puede derretir un cuarto de tableta de chocolate negro y echarlo por encima de las barritas. Luego, otra vez a la nevera.
Y ya tenemos unas deliciosas y sanas barritas energéticas con chocolate. Con higos secos de Almoharín, por supuesto.
Vía: Objetivo Cupcake
La deliciosa tradición del higo seco pervive en el corazón del Mediterráneo
En Calabria los higos secos son una tradición secular. Todos los veranos, en las colinas de Cosentino, se recolectaban los higos que se secaban al sol sobre esteras tejidas con juncos, los cannizzole, en el dialecto local. Era el viejo sol del Mediterráneo quien hacía el resto del trabajo en las largas tardes de agosto y septiembre.
Hoy, una vez secados, son transportados hasta Amantea, ciudad situada en la costa del mar Tirreno -casi en la punta de la “bota” de la península italiana-, en donde son tratados con mimo en el obrador de los Hermanos Marano, de la misma manera que se hacía en 1930, cuando empezó a hacerlo su abuelo.
Son ya tres las generaciones de artesanos del higo seco que han mantenido esta tradición tan mediterránea. Se presentaban en Trecce (Trenzas) y Coroncine (Coronas), unidos los higos secos con una ramita de mirto, en forma de trenza o de corona. Más tarde, los higos se rellenaban de almendras o nueces que, después de cocerse al horno acompañados de cáscara de naranja, se aromatizaban según una antigua receta con canela y laurel.
No solo por la calidad del higo de Cosenza, sino por su capacidad de aunar originalidad y tradición, el higo seco, que en tiempos de posguerra fue uno de los pocos postres que la gente sin recursos podía permitirse, es hoy un producto gourmet que traspasa fronteras.
Además de los tradicionales higos al horno, en trenzas o coronas, y los rellenos de almendra o nueces, la fábrica familiar de los Hermanos Marano elabora deliciosos bombones de higo con diferentes rellenos y coberturas.
Los Paciocchi son higos rellenos de almendra o de nueces recubiertos con chocolate negro extra, chocolate blanco o chocolate con leche. Los Ficule, en lugar del fruto seco, llevan en su interior, diferentes cremas, desde una de café hasta otra de regaliz, pasando por la de limón, ron o castaña, sin olvidar una sorprendente de picante.
También elaboran unos bombones elaborados con pasta de higos, licor -limoncello, ron o brandy- y chocolate, tanto blanco como negro.
Un producto tan tradicional y mediterráneo es presentado, además, en primorosas cestas que recuperan todo el encanto de la artesanía local, hechas a mano y elaboradas con castaño de Aspramonte, para ocasiones especiales y regalos hechos con corazón. Como estos higos de los que ya disfrutaron los antiguos griegos y latinos.
F.lli Marano
Sede e Vendita: Via Garibaldi, 3 -13 – 87032 Amantea (CS) ITALY – Tel. + 39 0982.41277 – Fax + 39 0982.428926 – info@fichimarano.it
La Guía Repsol elige a los bombones de higo de Almoharín como uno de los mejores postres navideños de España
La Guía Repsol ha elaborado un menú especial para estos días de Navidad. Y como en estos días, tradición, fiesta y gastronomía van de la mano, nos propone un recorrido por las diversas cocinas de nuestro país. Cada región española aporta un plato y aparecen reunidos en esta selección en un único menú.
El resultado es todo un banquete con ingredientes inmejorables, y entre ellos, y representando la gastronomía de Extremadura, están los bombones de higo de Almoharín.
Pero empecemos por los primeros platos más típicos de Navidad. Desde Euskadi proponen una Sopa de Pescado, desde La Rioja Cardo con Almendras y desde Asturias Crema de Andaricas.
Como segundos platos aparecen en este menú tan especial Bacalao Cocido con Coliflor desde Galicia, unos Canelones de San Esteban desde Cataluña, un Capón Relleno desde Castilla y León, y una Perdiz Estofada a la Toledana en representación de Castilla-La Mancha.
Y ya en los postres tenemos los inevitables Turrones de Alicante (Comunidad Valenciana), los Polvorones y Mantecados de Estepa (Andalucía), y como novedad, los Bombones de Higo de Almoharín (Extremadura).
La empresa almoharinense La Higuera fue la pionera en la elaboración del exquisito bombón de higo y, hoy día, sigue siendo la más importante del sector. En los últimos años, ya asentada en el mercado nacional, ha iniciado la conquista de mercados internacionales.
El Árbol de Navidad de chocolate e higos de Alain Ducasse
Alain Ducasse es uno de los más famosos y prestigiosos chefs del mundo. En 1998 se convirtió en el primer cocinero con seis estrellas Michelin, ya que obtuvo tres por su establecimiento Alain Ducasse del Hotel du Parc de París, cuando ya tenía otras tres en el restaurante Le Louis XV del Hotel de Paris de Montecarlo, que fue el primer restaurante de un hotel en obtener las tres estrellas Michelin, máxima distinción de la guía.
Hoy día Ducasse posee uno de los mayores complejos de restaurantes de lujo del mundo, con más de 20 locales en diferentes puntos de Europa, América, Asia y África.
Además, tiene en París una “fábrica de chocolate”, Le Chocolat, en donde, con los mejores cacaos seleccionados, tostados con mimo por maestros chocolateros, elabora algunos de los mejores chocolates del mundo.
Para estos días tan especiales ha inventado un Árbol de Navidad de chocolate que se vende desmontado y por correo. El chocolate fundido es introducido en unos moldes para formar el tronco y las diferentes capas que conforman el árbol.
Cada capa está rellena con los clásicos mendiants. Este término francés, que significa mendigo, también es utilizado, desde hace siglos, para referirse a la combinación de cuatro frutos secos: avellanas, almendras, uvas pasas e higos secos. Los discos de chocolate que configuran el árbol de navidad están cargados de estos frutos secos.
Este Árbol de Navidad de Le Chocolat de Alain Ducasse está disponible en dos variedades, chocolate negro y chocolate con leche. Se comercializa desmontado en una caja, para que cada uno monte su árbol de chocolate en casa. Su montaje, aunque hay que hacerlo con cuidado, es bastante sencillo.
El peso total del árbol es de 480 gramos, tiene una altura de 20 centímetros y su precio es de 50 euros. Vamos, que sale a casi 10 euros los 100 gramos de chocolate con frutos secos, pasas e higos.
Fotos: Copyright Pierre Monetta
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