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Guía básica para el cultivo de la higuera

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El contenido de este artículo ha sido elaborado por el  Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), del Ministerio de Agricultura de Chile www.inia.cl, y ha sido revisado y reeditado por portalfruticola.com 

La higuera es un frutal de la familia de las moráceas, originaria del Asia menor. Corresponde a la primera industria frutícola de que se tenga registro, lo que se atribuye a la rusticidad del árbol, la vida útil y aporte energético de los frutos deshidratados.

Para alcanzar buenos rendimientos y calidad del fruto, el riego debe satisfacer sus requerimientos mínimos ya que el estrés hídrico reduce el crecimiento de los frutos y puede, incluso, provocar la caída prematura de ellos. Sin embargo, la higuera como planta es muy tolerante a la falta de agua y, dependiendo de las condiciones climáticas del lugar en que se encuentre, puede sobrevivir por años sin riego (sin producir fruta).

Diferencia entre higos y brevas
La higuera tiene la capacidad de generar, en cada nudo o metámero de sus brotes: una hoja, una yema vegetativa y un fruto. En la medida que las condiciones climáticas permitan que el brote crezca, habrá nuevos nudos y, por ende, nuevos frutos. Los frutos que van madurando mientras el brote va creciendo son los higos. Al acercarse el invierno hay pequeños frutos formándose en los ápices de los brotes que no alcanzan a madurar por falta de temperatura y el brote entra en receso. En la primavera siguiente, cuando las temperaturas empiezan a subir, comienza la brotación y dichos frutos retoman su crecimiento dando origen a las brevas.

De esta forma, los «higos» son los frutos producidos en el brote de la temporada durante fines de verano y otoño; mientras que las «brevas» son los frutos producidos en el brote de la temporada anterior o madera de un año durante la primavera.

Plantación
Los marcos tradicionales son muy amplios (6×5 m) con árboles muy grandes que, fácilmente, superan los 4 m de altura, lo que complica la cosecha. Los huertos modernos utilizan marcos de plantación más densos (5×3 m hasta 4×1 m) con plantas más pequeñas que facilitan los manejos agronómicos (en especial la cosecha), lo que además le otorga una mayor precocidad al huerto.

La higuera se propaga fácilmente por estaca y la plantación se realiza con plantas en bolsa o a raíz desnuda (estas últimas deben plantarse durante el invierno). Se recomienda utilizar plantas pequeñas (20-30 cm de altura), de un año de edad, ya que son más vigorosas y fáciles de formar. Para las plantas en bolsas se recomienda plantar en primavera, pasado el peligro de heladas, ya que los brotes nuevos son muy sensibles a las bajas temperaturas. También es aconsejable tomar precauciones contra liebres y conejos.

Poda de formación
Este manejo es fundamental para la producción de higos, ya que incide significativamente en la eficiencia de otras labores (poda de producción y cosecha). Si bien los agricultores están familiarizados con la higuera, desconocen manejos agronómicos clave, siendo la poda de formación uno de los principales. Usualmente la imagen de una planta de higuera es la de un árbol enorme y difícil de cosechar, ya que la fruta se ubica en la periferia.

La poda de formación tiene el objetivo de generar la estructura en que se ubicarán los brotes productivos, de manera que la cosecha pueda hacerse sin usar escaleras.

Tecnificación del cultivo
El primer año las plantas se deben despuntar a 40 cm de altura, lo que romperá la dominancia apical y estimulará la producción de brotes laterales bajos. Se deben escoger 4-5 de estos brotes bien distribuidos y eliminar el resto, incluyendo eventuales sierpes. Los brotes seleccionados serán las ramas madres primarias (1°) y, ya que los higos se ubican en el crecimiento del año, podrían producir fruta en su primer año.

Al siguiente invierno, se deben rebajar las ramas madre 1° a 4-5 nudos y, en la siguiente primavera, se deben elegir 2-3 brotes de cada rama madre (eliminar el resto), los que producirán fruta y serán las ramas madres 2° a partir del próximo invierno. Esta regla se seguirá hasta el 4° ó 5° año, o hasta que el huerto alcance la cantidad de brotes productivos que asegure lograr el rendimiento esperado. Los brotes productivos deben ubicarse a una altura que facilite la cosecha.

Por otro lado, los brotes productivos de plantas podadas son más largos y tienen más fruta (hasta 20 metámeros y 2,5 metros de largo que los de higueras sin poda (Foto 5), dependiendo del riego alcanzará entre 10 y 40 cm, no más de 10 metámeros y pocos frutos llegarán a madurez.

Poda de producción
Este manejo tiene como objetivo renovar la madera productiva y facilitar la cosecha. Se realiza en invierno e implica rebajar los brotes de la temporada anterior a 3-4 yemas. Cada brote productivo puede producir entre 8 y 15 higos (depende de la variedad y el clima) y los pesos de los frutos fluctúan entre 10 y 50 g.

Dicho peso depende de la variedad y la época del año: los primeros higos que se cosechan a fines de verano son más grandes que aquellos que se cosechan en otoño. Se debe conocer el peso de los frutos, la cantidad de frutos por brote y el número de plantas por hectárea para determinar la cantidad de brotes por planta que permitan alcanzar el rendimiento esperado.

Por ejemplo, si se esperan higos de un peso promedio de 30 g y cada brote produce 10 frutos, cada planta de higuera deberá tener 48 brotes para que el huerto produzca 18 t/ha. Por otra parte, si al primer año de formación las plantas quedan con 4 ramas madre 1° y, en los años siguientes, estas se van multiplicando por 2, al 4° año las plantas alcanzarán los 32 brotes productivos y, por ende, 32 ramas madres 4°. Si el rendimiento potencial es 18 t/ha, a partir del 5° año habría que ajustar la cantidad de brotes productivos a 48, y rebajar las ramas restantes de modo de renovar los pitones. Cabe señalar que la poda descrita elimina la producción de brevas al eliminar todos los ápices (donde se encuentran los frutos en estado de latencia que dan origen a las brevas).

Para producir brevas se deben dejar algunos brotes sin podar en invierno.

Requerimientos hídricos
La higuera presenta requerimientos de agua más bajos que los frutales tradicionales (80% respecto a uva de mesa). Dependiendo de la zona, un huerto adulto necesitará entre 4.500 a 7.000 m3/ha. Cabe recalcar que, a pesar de no tener requerimientos tan altos, para un buen desarrollo de los frutos, las plantas deben estar bien regadas. Por otro lado, la higuera es muy tolerante al déficit hídrico, pudiendo sobrevivir sin riego en ausencia de lluvias en verano y con precipitaciones de 80 mm en invierno, aunque sin producir higos (sólo maduran algunas brevas). Un signo evidente de que una higuera está bajo estrés hídrico es que comienza a botar sus hojas.

Cosecha y rendimientos
La producción puede comenzar al primer año, aunque, generalmente, se espera hasta el 2° o 3° año para comenzar a producir. La plena producción se alcanza entre los 5 y los 8 años, dependiendo del marco de plantación. La maduración de los frutos es prolongada y se puede extender por 2 meses o más, dependiendo de las condiciones climáticas, por lo que es necesario cosechar en varias etapas. La cosecha de brevas se realiza en diciembre, mientras que la cosecha de higos se extiende desde fines de enero a inicios de mayo. Los rendimientos que se pueden alcanzar son de 5-20 t/ha de brevas y 12-30 t/ha de higos.

La cosecha es manual y debe ser muy cuidadosa ya que los frutos son blandos y delicados. Además, la higuera desprende látex cuando las hojas, frutos o ramas presentan cortes, el cual puede causar fuertes irritaciones en la piel, por lo que se recomienda el uso de guantes. El látex también puede dañar a los frutos, por lo que luego de cosecharlos se deben sacudir suavemente. La piel del fruto es muy delicada, con pruina pero sin ceras protectoras, por lo cual se debe manipular cuidadosamente y depositar los frutos cosechados en canastos o bandejas acolchadas, en una sola capa, ya que los daños mecánicos rápidamente provocan pardeamiento, sobre todo en variedades de piel verde.

Ilustración: J.C.Florentino
Fuente: Portal Frutícola

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La higuera y el medio ambiente: optimiza tu suelo para conseguir una producción de calidad

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El medio ambiente es el producto de la interacción dinámica de todos los elementos, objetos y seres vivos presentes en un lugar.  Nuestras higueras están influenciadas por factores físicos como el clima (temperatura, horas de luz, humedad…), composición del suelo, geografía (altitud, cercanía a ríos u océanos…) y factores bióticos en los que se incluyen animales, plantas y microorganismos.

Los cultivos están integrados en un lugar con millones de formas de vida que interaccionan positivamente o negativamente, compitiendo por los recursos del medio en el que se encuentran. Por ello, es necesario estar concienciados de que nuestras higueras pueden vivir en un lugar en el que sus raíces no se encuentran cómodas por la presencia de formas de vida microscópicas que hacen que el crecimiento no sea adecuado.

El continuo uso de abonos convencionales, ha favorecido la precipitación de sales y la proliferación de microorganismos patógenos (como por ejemplo hongos y microbios adaptados a la salinidad); esto ha dado lugar a la formación de suelos faltos de vida y con grandes desequilibrios de materia orgánica, minerales y microorganismos beneficiosos propios de la zona.

Desde Abona Global,  recomendamos el uso de productos con base microbiológica que optimice lascaracterísticas físicas del suelo, contribuyendo de este modo, a una regeneración de  la estructura y agregación de partículas, reducción de la compactación, incremento de los espacios porosos y mejora de la infiltración del agua. También, conseguimos mejorar las condiciones químicas del suelo, mejorando la disponibilidad y solubilidad de nutrientes.

Por último, suprimimos y controlamos por competencia o acción antibiótica las poblaciones de microorganismos patógenos que se desarrollan en el suelo, incrementando la biodiversidad microbiana y generando condiciones óptimas para el desarrollo de los microorganismos beneficiosos.  Un caso muy común en las nuevas plantaciones en las que se hace un riego de apoyo, es la aparición de la Phythoptora, un hongo que ataca a la raíz. Con la inoculación de nuestros productos conseguimos frenar la proliferación y el desplazamiento de dichos microorganismos con poblaciones que harán simbiosis con la rizosfera.

La actuación de estos microbios beneficiosos contribuye a la generación de un mecanismo que ayuda a la supresión de plagas y enfermedades, absorbiendo exudados de raíces, hojas, flores y frutos, evitando así,  la propagación de patógenos y el desarrollo de enfermedades que puedan afectar a nuestro cultivo. También, incrementan el crecimiento, calidad y productividad de nuestras higueras, suscitando la floración, fructificación y maduración por sus efectos hormonales en zonas meristemáticas.

Por ello, se recomienda el uso de bacterias y hongos beneficiosos en las nuevas plantaciones para bioestimular sus raíces y promover el  crecimiento en sus primeros estadios de forma sana y sin aparición de enfermedades propias de un trasplante.

Desde Abona Global, te ofrecemos los productos adecuados para tratamientos autorizados para su uso en la Agricultura Ecológica y Residuo 0.
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Tel: +34 927 46 61 10

Alain Costa: “Hay que preguntarse si tenemos los conocimientos y las condiciones para gestionar el cultivo de la higuera en intensivo”

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Entrevista con
Alain Costa
Autor de “El cultivo de la higuera en el campo de Albatera”

La bibliografía en el mundo de la higuera sigue siendo escasa y por eso las novedades editoriales en este sector siempre resultan de gran interés, y más viniendo de un profesional con muchos años de experiencia a pie de higuera que recoge y condensa de una forma muy práctica y prolíficamente ilustrado con más de 200 fotografías en el libro “El cultivo de la higuera en el campo de Albatera” (Ediciones Nobel).

“Mi relación con el mundo de la higuera –asegura Alain Costa– empezó en la infancia, siempre rodeado de higueras, cogiendo higos algunos veranos que era algo habitual en Albatera.

Hoy con 50 años cumplidos, y trabajando 25 años como asesor técnico independiente en explotaciones de higueras, frutales, cítricos, desde que termine ingeniería técnica agrícola, multitud de cursos post-formación, y siempre inquieto por aprender, le doy forma al libro.

Mi familia es productora y comercializadora de brevas e higos. Y en mi trabajo habitual ando todo el día entre fincas de higueras  y otros cultivos”.

¿Cuál ha sido el objetivo de escribir el libro sobre el El Cultivo de la Higuera en la zona de Albatera?

Más que un objetivo es un resultado, el resultado de años de trabajo y observación del cultivo, en su día a día, enfocándolo a la realidad del agricultor y al final transformado esos resultados y conclusiones en una obra.  Una obra que tiene el objetivo  de divulgar  conocimientos del cultivo que  para que otros puedan usarlos, ya sea para ponerlos en práctica en su cultivo o simplemente para ampliar y profundizar en el mundo de las higueras.  Quizás mi pasión por la agricultura y mi manera de ser algo filantrópica influya.

¿Sus contenidos serían válidos para otras zonas productoras?

Sí, casi todos ellos, de todos los capítulos, pero  recordando que nuestro enfoque es la producción en fresco, no de higo seco (por ej.  fertilización y riego)

Para quien no lo conozca ¿qué importancia tiene el cultivo de la higuera en la zona de Albatera?

Albatera tiene dos motores fundamentales en la economía de la localidad, uno es el cultivo de la higuera, enfocado en la breva de primor (inicio recolección hacia finales de Mayo), con una superficie de cultivo superior a 216 Ha y una producción media de 5.000.000 kg, todo en producto fresco. Otro es el  cultivo de la granada mollar.

Sobre el cultivo de la higuera no se ha escrito suficiente ¿Falta más formación entre los agricultores y cooperativas productoras para mejorar el cultivo?

Sí. La formación siempre es necesaria,  aunque a veces más que  formación  se necesita información, conocimiento, para poder profundizar en ella, y también algo de corazón.

A veces pensamos que conocer no es necesario, y nos centramos en lo práctico, pero donde no hay una base solida cuesta mucho construir.

Cada vez hay más cultivos de higueras en regadío e incluso con marcos de plantación más intensivos y nuevas variedades ¿puede cambiar mucho el cultivo en el futuro o el modelo tradicional seguirá siendo más importante?

Dependerá de muchos factores. ¿Tenemos los conocimientos y las condiciones para gestionar ese cultivo en intensivo?  ¿La variedad tiene aptitud comercial? ¿El mercado tiene interés en esa variedad? ¿Es capaz de absorber esa producción?

Por ejemplo,  en Brasil se cultiva en intensivo  la variedad Roxo do Valinhos, con podas drásticas, con el objetivo exclusivo de la producción de higos, pero una razón de esta forma de cultivar  es la reducción de la incidencia de enfermedades que les afectan gravemente, así como otros criterios sobre madurez y consumo de los higos. Su intensividad es para compensar la pérdida de producción por la conducción.

Una parte destacada del libro presta atención a las enfermedades y plagas del cultivo ¿cuáles serían las más peligrosas para el cultivo y la calidad final del fruto?

Podríamos citar tres importantes:

-La mosca negra del higo (Silba adipata McAlpine) que nos provoca la caída de muchas brevas o higos, aunque todos la citan como que no afecta a la breva y que ocasiona pocos daños no es así, de hecho en caso graves pueden caer más del 70 % de la breva o del higo.

-El eriófido de la higuera (Aceria fici Ewin), que todos consideran el transmisor del virus del mosaico de la higuera, pero pocos hablan del scarring que provoca en higos, así como de la herrumbre interna y pudrición.

-La mosca de la fruta (Ceratitis capitata Wiedemann), que puede ocasionar la pudrición de muchos higos, pero con las medidas adecuadas se puede controlar.

fotoportada

El cultivo de la higuera en el campo de Albatera
ALAIN COSTA CASTRO
Ediciones Nobel
2019

Impresión: Color
Páginas: 200
Formato: 17 x 24 cm

Francisco Toro (Viveros Dalia): “Ofrecemos planta seleccionada propia, con garantía varietal y que consigue los mejores resultados en campo”

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Entrevista con
Francisco Toro
Viveros Dalia, Zafra (Badajoz)

Viveros Dalia, con sede en Zafra (Badajoz), se ha convertido en uno de los referentes en la producción de plantas de higuera  de la variedad Calabacita, aunque cuenta con otras variedades, y en plantaciones llave en mano. También dispone de producciones de planta de olivo, almendro, pistacho, viña y granado.

¿Cuál ha sido la experiencia en estos años de VIVEROS DALIA en la producción de plantas de higueras?

En VIVEROS DALIA llevamos trabajando el cultivo de la higuera desde hace 10 años, buscando siempre la mejora genética de la especie en dos factores fundamentales: precocidad de la producción (una rápida entrada en producción) y en el rendimiento (más kg de fruto/planta). Para ello, durante estos años hemos llevado a cabo una ardua tarea de selección de material vegetal que compone nuestro campo de planta madre y del cual se obtiene nuestra planta de vivero.

¿Cuál es la diferencia principal entre las plantas de higueras que ofrece vuestro vivero y otras que se pueden encontrar en el mercado? ¿La certificación del producto ofrece una gran garantía al agricultor?

La diferencia fundamental es que en VIVEROS DALIA disponemos un campo de planta madre propio, formado por ejemplares seleccionados que presentan las mejores características (adaptación, vigor, producción) y del cual procede la planta que producimos. Esto permite obtener una planta SELECCIONADA, de garantía varietal y que consigue los mejores resultados en campo, aventajando a otra planta de higuera común de la misma variedad.

La certificación del producto es la mayor seguridad para el agricultor. Esto significa que está adquiriendo una planta que ofrece la máxima garantía varietal y que ha superado todos los controles fitosanitarios exigidos por la normativa vigente.

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Vuestro vivero está muy especializado en las plantas de variedad Calabacita, muy apreciadas en el mercado ¿Qué es lo más destacaría de esta variedad y qué ventajas agronómicas tiene?

En VIVEROS DALIA, nos hemos centrado en la variedad Calabacita ya que, reúne una serie de características que le hacen tener un enorme potencial. En primer lugar es una variedad autóctona de nuestra región, esto significa que logra la mejor adopción agronómica posible y por tanto los mejores rendimientos en nuestras tierras de cultivo. Además es un producto exclusivo, muy apreciado y cotizado en el mercado; que ofrece un interesante rendimiento económico al agricultor si se compara con el de otros cultivos permanentes/frutales.

Lo cual no quiere decir que en nuestro vivero no produzcamos otras variedades de higuera que enviamos al resto de España como: Dama cuello blanco, Dama cuello negro, Dalmateu, Higo de Rey, Doñigal, Albacor y Toro sentado entre otras.

Para muchos productores que quieren entrar en el mundo de la higuera o diversificar sus cultivos actuales. Vuestra empresa ¿qué tipo de asesoramiento les ofrecer para poder realizar de la mejor forma su plantación de higueras?

En VIVEROS DALIA ofrecemos un servicio integral, es decir, proporcionamos planta, tutor, protector, plantación GPS e instalación de riego por goteo. Además realizamos un servicio de asesoramiento técnico completo: desde el diseño de la plantación hasta la comercialización del producto, pasando por programas de riego, abonado, poda, tratamientos fitosanitarios, etc. Es decir todo el asesoramiento que el agricultor puede necesitar para poner en marcha su explotación.

¿Cuándo es la mejor época del año para plantar higueras y que hay que tener en cuenta para hacerlo?

En nuestro vivero ofrecemos planta en maceta. La ventaja de la planta en maceta es que puede plantarse en cualquier momento del año, aunque, si bien es cierto, serían más favorables las plantaciones en primavera y otoño; aprovechando las precipitaciones y suaves temperaturas. A la hora de establecer la plantación resulta fundamental una adecuada preparación del suelo y el enriquecimiento del mismo mediante la aportación de abonado de fondo.

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La importancia del estado de los suelos en los higuerales

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Desde Abona Global apostamos como metodología de trabajo el tener conocimiento del estado en  el que se encuentra nuestro suelo tanto de forma estructural, nutricional y sus formas de vida (microrganismo, lombrices, insectos,…)

Basados en nuestra experiencia, necesitamos que en los suelos de los higuerales presentes en Extremadura, parámetros como pH (en torno a 6.5) o conductividad eléctrica (sobre 250 µS/cm) deben estar en niveles adecuados para que todos los macro y micronutrientes se encuentren disponibles y así, se desarrolle el cultivo de forma adecuada.

En la gran mayoría de los suelos estudiados nos encontramos con pH ácidos;  debido a esto, se ocasiona un desequilibrio y elementos como el fósforo,  quedan bloqueados formando fosfatos.

Por otro lado, uno de los elementos más importantes es el calcio, ya que,  consideramos que su presencia debe estar en unos niveles alrededor de 75%-80% como base de suelo, y en nuestros higuerales nos encontramos con % muy bajos.  Otro macronutriente importante es el silicio, pues éste,  ayuda a la asimilación de nutrientes y fortalece el cultivo.

Micronutrientes como hierro, manganeso, zinc, boro, etc.,  desempeñan un papel clave en rutas metabólicas como la fotosíntesis; por ello, su presencia en los suelos debe estar en concentraciones que, aunque sean bajas, posibiliten su incorporación a la vida de las plantas. La carencia de estos elementos dará lugar a problemas que impedirán un desarrollo sano de los vegetales.

Una vez tengamos claro el estado edafológico y teniendo en cuenta las necesidades del cultivo, elaboramos una propuesta para la enmienda de nuestro suelo y la nutrición de la higuera.

Retención de minerales
La higuera crece en nuestros campos con un grado de acidez que lleva a la lixiviación de sales minerales, por tanto, es necesario que tanto la materia orgánica  como los ácidos húmicos y fúlvicos,  ayuden a la retención de los minerales que componen nuestras enmiendas para conseguir una óptima activación radicular y una importante mejora de la estructura del suelo, adquiriendo  mayor esponjosidad.

Nuestras enmiendas garantizan que los parámetros, anteriormente citados, se encuentren en equilibrio, consiguiendo, de este modo,  una restauración tanto del  suelo como de sus formas de vida, posibilitando un desarrollo óptimo del cultivo, lo cual se verá reflejado en un fruto de alta calidad.

Desde Abona Global presentamos un calendario de cultivo -ver imagen- para sustentar todas las necesidades de las higueras a lo largo de los diferentes estados fenológico; los tratamientos señalados en el calendario son válidos tanto para Higuera en Secano como en Regadío, con la diferencia del producto VITALCROP que sólo se utiliza en Regadío.

La recolección y secado del higo seco resultan claves para mejorar su calidad

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La recolección y el secado del higo seco se han convertido en elementos claves para mejorar la trazabilidad y seguridad alimentarias del sector del higo. El Grupo Operativo del Higo Seco, que coordina Adismonta y que cuenta con la presencia de destacadas cooperativas, empresas  instituciones investigadoras como Cicytex y UEX, es consciente de ello.

“En las últimas décadas, el aumento de la demanda de higo seco ha supuesto un mayor interés del sector productivo y de la industria transformadora por este producto de elevada calidad nutricional. Un punto clave en este cultivo es la recolección y el secado de los higos. En las plantaciones tradicionales de secano con amplios marcos de plantación, la recolección se realiza en el suelo, los higos caen a medida que avanza su maduración y continúan secándose de forma natural al sol. Este proceso, que se realiza 2 ó 3 veces desde mediados de agosto hasta finales de septiembre, tiene como ventaja los bajos costos de capital y operación. Sin embargo, propician el contacto de los higos con diferentes insectos parásitos que no solo limitan de manera significativa la producción de higos, sino, lo más peligroso, la relación insectos-hongos-micotoxinas compromete seriamente la viabilidad de este cultivo por su peligrosidad”, aseguran los responsables del Grupo Operativo en su proyecto.

Otro punto crítico en el cultivo del higo seco tiene que ver con el momento en que el producto llega a la cooperativa o la empresa transformadora desde el campo. “Técnicas utilizadas en la industria como el escaldado y posterior secado, unido a largos periodos de almacenamiento en cámaras con temperaturas no adecuadas, favorecen nuevamente la proliferación y el desarrollo de insectos y mohos en los higos a lo largo de su almacenamiento y comercialización. Todos estos problemas aumentarán gravemente ya que el producto utilizado actualmente por los agricultores para la desinsectación de higos tiene limitada su autorización oficial (MAPAMA), según el Grupo Operativo.

Los higos secos son almacenados a temperaturas entre 6ºC a 30ºC hasta su comercialización (entre 3 a 12 meses), siendo una etapa crítica para el desarrollo fúngico y la producción de micotoxinas. Antes de salir al mercado los higos son escaldados a temperaturas entre 60ºC y 100ºC durante 2-3 minutos y posteriormente secados, generado condiciones de temperatura y humedad que favorecen de nuevo la proliferación de hongos toxigénicos.

Para el control de micotoxinas, la industria utiliza lámparas ultravioleta que permiten visualizar la presencia o no de fluorescencia que indican la existencia de contaminación. Este control depende de la cualificación del personal, así como de la concentración y tipo de micotoxina producida. El sistema no garantiza la inocuidad del producto. Entre las tecnologías alternativas propuestas en diferentes países destacan la utilización de estufas o secadores artificiales de aire caliente, tratamientos químico como bisulfato de

sodio, dióxido de sulfuro solo o en combinación con peróxido de hidrógeno, emulsiones de ésteres de metilo y etilo o tratamiento alcalino usando soluciones acuosas, tratamientos con ozono, aplicación de sustancias antimicrobianas de origen vegetal o de microorganismos antagonistas como control biológico.

La total trazabilidad que exigen las cadenas de distribución modernas, tanto para el mercado nacional como para el internacional, obligan a buscar soluciones a estos desafíos para el sector. Siempre con la finalidad de que el higo seco llegue envasado al cliente final en las mejores condiciones higiénico-sanitarias, pero también de sabor y gusto. “La evolución actual de las tendencias del consumo hacia productos naturales con garantía total de seguridad es imparable, de ahí que el desarrollo del proyecto y el alumbrar soluciones a la problemática planteada, sea de una necesidad imperiosa desde el punto de vista de los consumidores”, asegura el Programa Operativo.

Las higueras, titanes de la biodiversidad

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Texto: Mike Shanahan
Fuente: Mongabay

El biólogo David Mackay se sorprendió cuando comenzó a estudiar las aves que visitan las higueras en su Australia natal. Aunque esperaba ver un montón de especies que vendrían a comerse los higos, no esperaba que los insectos les duplicaran en esta tarea.

Mackay ya sabía que los higos alimentan a más especies de aves que cualquier otra fruta. Su investigación, publicada en la revista Global Ecology and Conservation, mostraría que las higueras también son desproporcionadamente importantes para las aves insectívoras. Todo esto no hace más que evidenciar que las higueras son auténticos titanes de la biodiversidad, y que desempeñan importantes roles en la conservación.

Lo que hace que las higueras sean tan cruciales es su vieja relación con las avispas: dependen de las avispas para polinizar sus flores, mientras que las avispas sólo pueden reproducirse y poner huevos dentro de los higos de su pareja. El estudio de Mackay es el primero en mostrar que las avispas del higo también son recursos valiosos durante todo el año para una inmensa variedad de aves insectívoras.

En total, Mackay registró 55 especies de aves que visitaron las higueras de Ficus rubiginosa para alimentarse de insectos. Entre ellas figuraban diez especies  cuyo reciente descenso en número ha alertado a los conservacionistas. Mackay y sus colegas dicen que es “muy probable” que las higueras sean igualmente importantes para las aves insectívoras en todas las regiones tropicales, subtropicales y templadas del mundo.

Para apoyar este punto de vista, Mackay señala que sólo en su estudio y otros dos en áreas localizadas de la India y Costa Rica, los investigadores ya han identificado más de un centenar de aves insectívoras que visitan las higueras. “La presencia de insectívoros aviares en los higos de estos tres continentes sugiere fuertemente que su presencia en los higos es ubicua”, dijo.

“Puedo aventurarme a adivinar que hay al menos varios cientos de especies de aves insectívoras que se alimentan de higueras en todo el mundo”, añadió Mackay. “Esto tiene importantes implicaciones para la conservación de los insectívoros, muchos de los cuales han sufrido y continúan sufriendo disminuciones en respuesta a la pérdida y fragmentación del hábitat”.

Como señala Mackay, el número de avispas de la higuera que emergen de los higos en un solo árbol de Ficus rubiginosa en unas pocas semanas podría acercarse a los diez millones. Añade que los murciélagos insectívoros también disfrutan de las avispas de higo, muchas de las cuales vuelan por la noche. Su estudio se suma a una creciente evidencia de que las higueras son piezas centrales de vastas redes alimenticias que incluyen decenas de miles de especies.

“Sospecho que la higuera podría desempeñar un papel importante en la conservación de los insectívoros en declive, así como contribuir a la conservación de otras especies en las comunidades más amplias que habitan, incluidos los frugívoros y las otras plantas que dependen de ellos para la dispersión de semillas”, comenta Mackay.

Cada vez más, los investigadores y conservacionistas están recurriendo a las higueras para impulsar la regeneración de la selva atrayendo a los dispersores de semillas. Mackay señala que el uso de higueras también podría ralentizar o incluso revertir el declive de las aves insectívoras: “Si no hacemos estos proyectos de restauración con higos, es probable que desaparezcan estas aves.”

Mike Shanahan es escritor y autor de Gods, Wasps and Stranglers: The Secret History and Redemptive Future of Fig Trees.