cultivo
Extremadura concentra más del 50% de la superficie de higueras de España
Extremadura lidera la extensión del cultivo de higos en toda España. Según los datos de la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos del 2014 del Ministerio de Agricultura, la región dispone de 11.791 hectáreas de higueras, sobre un total de 21.402 a nivel nacional. Es decir, más del 50% del cultivo. Baleares con 4.156 hectáreas, Andalucía con 2.148 y Castilla-La Mancha con 1.546 has son las otras regiones con más higueras.
Otras comunidades que también cuenta con una presencia destacada de higueras en cultivo son la Comunitat Valenciana con 491, con protagonismo muy destacado de Alicante; Castilla y León con 261, muy concentradas en la provincia de Ávila, cercana a Cáceres; la Comunidad de Madrid con 260; Cataluña con 221 y Aragón con 176.
Los datos de esta encuesta de superficies muestran como de las 11.791 hectáreas de higueras de la comunidad extremeña, 10.643 siguen estando en terrenos de secano y el resto en regadíos. Aunque en los últimos años la higuera está ganando terreno a cultivos tradicionales de regadío, como el tomate para industria y el maíz.
En curso actualmente hay importantes proyectos de higueras de regadío en varias localidades de las Vegas del Guadiana, en la provincia de Badajoz, promovidos por empresas muy activas en el negocio de la fruta, muy enfocadas a higos frescos para la exportación a Centroeuropa.
Vía: HIGOS & FIGS
Siete días de verano entre las higueras de Gredos
Para los que vivimos en la ciudad nos resulta un magnífico escape la vuelta al campo. Y si ese campo está entre los valles de la sierra de Gredos, la experiencia es aún más grata. Pero tampoco conviene caer en idealizaciones más o menos idílicas. Y para ello es muy recomendable el descubrir, aunque sea por unos pocos días, el trabajo agrícola.
Gloria Llopis, Community Manager de Comunicación 5 sentidos, nos relata en su web, cómo fueros esos siete días de verano entre las higueras, recolectando una abundante cosecha de higos.
Nosotros, ahora, nos permitimos compartir aquí sus experiencias, extractando algunas partes de su relato, que puedes leer completo -y disfrutar de más fotografías- en su web.
Siete días han sido suficientes para confirmar algo que ya sospechaba: el trabajo en el campo es muy duro, y los que se dedican a ello son personas admirables. Al menos eso es lo que pienso yo después de experimentar con mis brazos y piernas en qué consiste la labor de un recolector de higos frescos.
Esta historia transcurre en una finca situada en la conocida comarca de La Vera, en la que confluyen tres provincias: Ávila, Toledo y Cáceres. Concretamente he vivido mi “aventura recolectora” en una explotación agrícola situada en la pequeña localidad de El Raso (Candeleda, Ávila).
Desde finales de julio y hasta septiembre ya avanzado, las higueras están a pleno rendimiento, ofreciendo día a día su fruto a punto y en perfecto estado, para así, cerrar el círculo y comenzar su camino desde las ramas a los mercados, y de ahí a nuestras mesas.
Aunque yo me uní a la cuadrilla la primera semana de agosto, este año las altas temperaturas obligaban a adelantar la temporada de recogida de higos frescos, y a finales de julio las explotaciones estaban listas para dar comienzo a la recolección, sin tiempo que perder.
La savia del higo es muy corrosiva, por lo que para evitar quemaduras y escozores en la piel y los ojos es importante ir bien equipado y cubierto. Aparte del calor y sudor en las manos que te produce no quitarte los guantes durante horas, hay que ir bien cubierto con camisa y pantalón largos, calzado resistente al polvo y la tierra y una buena gorra que evite que te caiga la savia en los ojos, además de protegerte del calor
En una jornada de trabajo se llegan a recoger hasta 500 kilos de higos aproximadamente. Me sorprendo de la capacidad de producción y regeneración de este árbol tan sencillo y a la vez tan rico. A los dos días de haber recogido, las higueras están de nuevo repletas y listas para ofrecernos unos maravillosos frutos en su punto.
Armados con el cubo en un brazo y el gancho —para acercar las ramas más altas— en el otro, mis compañeros van recolectando de higuera en higuera.
La tarea de clasificación de los higos que se va haciendo en cada puesto junto a las higueras, es esencial. Se van vaciando los cubos, con cuidado para no aplastarlos y se van repartiendo a mano según su tamaño y calidad: primera, los más grandes; segunda, un poco menores y boliche, el descarte; aunque incluso estos tienen un aspecto estupendo, la demanda de los mercados obliga a desechar una fruta que está en perfecto estado. Una vez clasificados por categorías, se van pesando las cajas que irán directamente a la cooperativa.
Son las 12 del mediodía y en media hora aproximadamente las cajas deben estar preparadas y cargadas en las furgonetas para su revisión y entrega en la cooperativa de El Raso, desde donde a diario los deliciosos y preciados higos frescos de Gredos, de la variedad cuello de dama, salen hacia los mercados de Madrid y el norte de España.
Mi trabajo llega a su fin y me despido de mis compañeros. He aprendido mucho de todos ellos y ha sido una experiencia que no olvidaré. “¿Te veremos por aquí el año que viene?” —Me preguntan—, “Quién sabe…”, —contesto guiñando un ojo.
Ahora desde luego ya no solo conozco la exquisitez de este fruto, sencillo y saludable, sino que reconozco, de verdad, todo su valor.
Texto y fotos: Gloria Llopis
Fuente: Comunicación 5 sentidos
Vía: HIGOS & FIGS
Una jornada para descubrir las 70 variedades extremeñas de higo
El próximo martes día 11 de agosto se celebrará una jornada organizada por Aprohigo en las instalaciones del CICYTEX, en la Finca de la Orden, sobre las posibilidades de las distintas variedades de higueras en nuestra región.
La Asociación de Productores de Higo de la Comarca Sierra de Montánchez (Aprohigo) quiere poner de manifiesto la diversidad de las más de 70 variedades de higo con que cuenta Extremadura. Para ello contarán con la colaboración de los técnicos del CICYTEX de Finca La Orden, que es el centro de estudios sobre la higuera más importante de Europa.
Esta jornada es de gran interés para los productores de higo de la comarca Sierra de Montánchez, de la provincia de Cáceres, ya que pretende transmitir el conocimiento necesario para descubrir nuevas oportunidades, diversificando los recursos de una de las principales fuentes de riqueza de estas tierras.
La jornada estará guiada por técnicos del CICYTEX que facilitarán toda la información sobre las ventajas que ofrece cada variedad de higuera, así como sus mercados para el gran consumo, tanto para el higo fresco como para el seco.
Supone así esta jornada una gran oportunidad para conocer de primera mano todas las variedades en plena producción, apreciar sus diferentes características y la capacidad de producción de cada una de ellas.
Para más información: 609 74 25 58
Vía: HIGOS&FIGS
Cuando la isla de Mallorca era un inmenso higueral
La Obra Cultural Balear de Marratxí -localidad de la isla de Mallorca- organizó el pasado 30 de agosto una visita a la finca de Son Mut Nou de Llucmajor, campo experimental ubicado dentro de la Marina de Llucmajor, donde se halla una colección de higueras de diferentes variedades, y donde se realiza el estudio y la observación de todo lo que rodea al mundo de la higuera.
Durante esta jornada se pudo degustar tanto la gran variedad de higos cogidos del árbol como la variada gastronomía a la que da lugar el fruto. Dulce, frío o caliente, en melaza o seco (acops), en anís o destilado, al horno o en compota, con azúcar o sobre pan tostado con aceite y tomate, en pastel o como guarnición de una carne, pan de higo con almendras, aceite, vinagre, cava… y para finalizar, aguardiente de higo.
Las visitas -cinco euros que dan derecho a coger y comer los higos directamente del árbol, además de una cata de productos- y las compras son fundamentales para el mantenimiento de esta gran extensión de cultivo que es Son Mut Nou, en la Marina de Llucmajor.
Un experto ficario
Curiosidades del mundo del higo no se acaban nunca en boca de Montserrat Pons i Boscana, autoridad en el tema y responsable del campo experimental de Son Mut. Explica antes de la visita que la agricultura popular y su cocina balear han dependido durante años del higo y la higuera. “Durísimo era que se muriera el cerdo, sustento del año, que se alimentaba de higos”.
Este farmacéutico de Llucmajor, Montserrat Pons i Boscana, es el impulsor de este centro de experimentación, con más de 1.700 higueras de más de 800 variedades de todo el mundo -de 64 países diferentes-, y ha creado el banco de semillas que pasa por ser el más grande que existe en España.
“Mi pasión siempre ha sido la botánica y por eso he dedicado mucho tiempo, dinero y esfuerzo a realizar un estudio lo más completo posible sobre las variedades de las higueras”. Tiene una extensión con las higueras de la misma variedad que cobijó a Jesús de Nazaret en sus sermones, la que antes arropó a la Sagrada Familia, y todas las otras bajo las cuales escribían los poetas.
Pons, enamorado del árbol bíblico, ha pormenorizado estudios sobre la flora medicinal tanto en el término de Llucmajor como en el resto de municipios baleares y también del mundo. En el campo de experimentación de Son Mut Nou ha conseguido recuperar variedades de higueras prácticamente extinguidas, endémicas y arraigadas, de las islas y de todo el mundo.
“En las Islas Baleares, entre las conocidas, desconocidas y desaparecidas, podría haber alrededor de 300 diferentes. En mi campo tengo 251 variedades de todas las Islas, incluso de Cabrera”. Ha publicado muchos trabajos, ha dado muchas charlas, ha estudiado y viajado por verdaderas ‘rutas ficarias’ y publicado varios libros, como el ‘Libro de las Higueras de las Islas Baleares’.
Mallorca, un inmenso higueral
Toda la isla de Mallorca fue un ‘figueral’ en su tiempo. En 1800, se cuenta que había en la isla más de 12.000 hectáreas de higueras, Sineu era figueral en un 64% y en Manacor tenían casi1.500 hectáreas. También Son Ferrer (Calvià), en los años 40 del siglo pasado, contaba con 80 hectáreas de estos frutales. Actualmente las higueras son sólo parte anecdótica de los árboles urbanos del municipio.
“Perder una sola variedad es perder el pasado, el presente y el futuro”, dice Montserrat Pons i Boscana, apostillando que no hay higos malos, “sino buenos y mejores. Incluso los romanos en el siglo l d.C. venían a plantar higueras en Mallorca e Ibiza, por sus inmejorables condiciones de cultivo. Nuestra baja pluviometría colabora en imprimir un dulzor especial del higo”. Además los frutos caídos se recolectan para alimentar buenos cerdos negros que dan una exquisita sobrasada.
Son Mut nació de la mano de Pons i Boscana para concentrar una colección de cultivos de higuera de diferentes variedades, recuperar variedades antiguas en riesgo de erosión genética y descubrir variedades desconocidas. El campo de experimentación está dividido en cinco sectores, con más de 1.700 higueras, y 367 diferentes variedades: 251 de las Islas Baleares, 52 de otros puntos de España y 65 de otros países.
Texto: Blanca Garau
Vía: Diario de Marratxí
Cicytex y el Ayuntamiento de Barcarrota firman un convenio de colaboración para el asesoramiento en el cultivo de la higuera
El Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (Cicytex) y el Ayuntamiento de Barcarrota han firmado un convenio de colaboración para el asesoramiento en el cultivo de la higuera, a través del cual, técnicos del Grupo de Fruticultura de CICYTEX prestarán apoyo a los agricultores de la zona, atendiendo a una petición del sector.
El Diario Oficial de Extremadura publicó este lunes pasado dicho acuerdo de colaboración. Los trabajos se desarrollan en una parcela de dos hectáreas cedida por la Cooperativa del Campo ‘La Benéfica’.
Los técnicos ya han puesto a punto el campo de ensayo que alberga una colección de 17 variedades. Además de variedades autóctonas (‘San Antonio’, ‘Tiberio’ y ‘De Rey’), se estudiará el comportamiento de otros cultivos que presentan características interesantes tanto para el consumo en fresco como para el secado.
Por otro lado, se enseñará a los agricultores del municipio técnicas de cultivo alternativas a las tradicionales para conseguir plantaciones más regulares y controlar el tamaño de los árboles, optimizando así la recolección. Sobre todo, se va a prestar asesoramiento en cuanto a poda, mantenimiento del suelo y riego localizado.
Las acciones que se van a llevar a cabo en el marco de este convenio pretenden favorecer el desarrollo socio-económico del sector agrícola del municipio, potenciando el cultivo de la higuera, que es especialmente importante en esta zona.
El higo seco de nuestra comarca debe apostar por su tecnificación y comercialización
Los miembros del proyecto @prendizext ‘Robledo’, promovido por el Ayuntamiento de Montánchez, han aprendido nuevas técnicas relacionadas con el cultivo de la higuera y la explotación de sus productos.
El grupo de aprendices de jardinería de Montánchez visitó la finca La Orden -espacio dependiente de la Junta de Extremadura, en la que los técnicos agrícolas investigan y experimentan técnicas de poda, riego, abonado y acondicionamiento de diferentes cultivos-, con motivo de una jornada centrada en la poda de la higuera.
En Extremadura, por tradición, se ha cultivado la higuera para el aprovechamiento del higo seco, por lo que no hay problema con el tamaño del árbol, explica Fernando Pérez, técnico del centro. El problema -añadió- surge cuando el objetivo es la recolección del higo fresco, como un frutal más.
Así, la poda de la higuera es muy diferente en función de si se quiere aprovechar el higo fresco o seco. «Los mejores resultados de higo fresco se consiguen con la poda de las ramas más altas en época invernal y aportando nitrógeno antes de la formación del higo», explicaron los técnicos.
La poda de la higuera aprovechada para higo seco es muy leve y se basa en eliminar las ramas secas, tronchadas, cruzadas y combatir ramas demasiado elevadas.
Por el contrario, si lo que busca el agricultor es trabajar con el higo fresco, hay que hacer una primera poda de formación a una altura de 70 cm en el tronco de la higuera. A partir de la formación de esa cruz en el tronco del árbol hay que dar la forma deseada a la copa de la higuera, explica el personal técnico de la finca.
Además, es necesario asegurarse de que la formación de las ramas de la higuera se produce a diferentes alturas. También hay que dejar algunas ramas cruzadas para que protejan el centro y el tronco de la higuera y que así este no se queme por efecto del sol.
Numerosos agricultores, cooperativistas y propietarios de grandes explotaciones agrarias aportaron también su conocimiento y experiencia sobre el cultivo de este árbol tan extendido en el campo extremeño. En la región se encuentra el 43% de la superficie destinada al cultivo de la higuera en España y la producción de higo representa el 31% del país.
«El higo fresco es una alternativa al cultivo tradicional, aunque nuestra comarca debe apostar por la tecnificación del higo seco y su comercialización», opina Alfonso Jara Cerrudo, ingeniero agrónomo y monitor del proyecto.
Los aprendices de jardinería de Montánchez y Torre de Santa María vieron también diferentes modalidades de injertos en higueras. En el higueral, los trabajadores manifestaron la conveniencia de eliminar los higos secos sujetos al árbol tras la temporada de recolección. De esta forma se evita la posible infección de las ramas.
Vía: Sierra y Llano. Periódico de la comarca Montánchez y Tamuja
Higueras en vez de tomate y maíz
Extremadura puede presumir de ser la primera comunidad autónoma española en extensión y producción de higos, con 5.220 hectáreas de higueras y una producción anual de 8.272 toneladas, casi el 29% del total español.
Según los datos del Anuario de Estadística Agraria 2010 del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino la provincia pacense cuenta con 2.000 hectáreas y una producción de 2.770 toneladas de higos anuales, mientras que la provincia de Cáceres dispone de 2.500 hectáreas y cerca de 2.500 toneladas de producción.
En Extremadura hay tres grandes zonas donde el cultivo de la higuera es protagonista desde hace décadas: la zona de Salvaleón-Barcarrota-Higuera de Vargas en la provincia de Badajoz y la del Valle del Jerte y Almoharín en la de Cáceres.
La principal zona de producción de higos secos tiene su epicentro en la villa de Almoharín, con su variedad Calabacita, a través de su Sociedad Cooperativa Regadhigos y sus cerca de 400 socios. En otros pueblos de la comarca de Montánchez y Tamuja como Arroyomolinos de Montánchez y Valdemorales el higo también es referente de su sector agrario.
Frente a la pérdida de hectáreas del higo en otras regiones españolas, la zona de Almoharín ha seguido aumentando su extensión y producción, incluso en zonas de regadío del Canal de Orellana, tradicionalmente ocupadas por el tomate para industria, el maíz o el arroz.
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