higos frescos

Mercabarna distribuyó la pasada campaña más de 2.000 toneladas de higos frescos

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El higo fresco fue la fruta de moda el verano pasado y mantiene incrementos considerables cada año

higos

Ya sea como fruta fresca, como ingrediente en ensaladas y platos principales, en pinchos y tapas, o en postres y mermeladas, el uso de los higos en la cocina está de moda y crece su presencia en la dieta de los catalanes.

En 2017, los mayoristas del Mercado Central de Frutas y Hortalizas de Mercabarna distribuían más de 2.000 toneladas de esta fruta, sobre todo procedente de Alicante y de las distintas provincias de Catalunya, con Barcelona a la cabeza.

Desde el año 2010, los Mayoristas del Mercado Central de Frutas y Hortalizas de Mercabarna han incrementado en un 30 % la distribución de higos frescos. En este período –del año 2010 al 2017– se ha pasado de un media de 1.500 toneladas anuales, a algo más de 2.100 toneladas, en 2017. El incremento es considerable y de seguir esta tendencia a lo largo del 2018, se confirmaría el auge en el consumo de esta fruta fresca, que ofrece una gran versatilidad gastronómica y muchos beneficios para la salud.

La temporada del higo –no confundir con la breva, primera floración de algunas higueras a principio del verano– empieza en agosto. Hacia finales de este mes, llega a los mercados una de las variedades más apreciadas por los catalanes, la “Cuello de dama” (“Coll de dama”). Se produce en distintas áreas de Cataluña, entre ellas, la más famosa es la producida en las tierras de Alguaire, en la comarca del Segrià en Lleida. Aunque buena parte de la producción del Segrià se destina a exportación, ya desde origen, a Francia, Alemania e Italia, los higos de Alguaire se comercializan también en el Mercado Mayorista de Mercabarna.

Los principales orígenes de los higos de Mercabarna son Alicante, en primer lugar, destacando el Camp d’Elx, con excelentes cultivos de la variedad “Colar”. El segundo origen es Cataluña, con la provincia de Barcelona en primer lugar, donde los cultivos están dedicados especialmente a la variedad “Cuello de dama”.

¿Cómo elegirlo, conservarlo y consumirlo?
En su punto de madurez. Para saber que el fruto está en su punto de madurez para el consumo, el higo no debe estar duro. Debe ceder un poco a la presión de los dedos y debe ser aromático. Si se trata de higo de piel negra, cuanto más oscura sea, mejor será la calidad y el dulzor de la fruta. Que el fruto esté un poco arrugado y presente algunas grietas superficiales, también es señal de madurez.

Conservarlo. Una vez en casa, se puede conservar en la nevera un par o tres de días, antes de que empiece a marchitarse.

Entero o pelado. Los higos negros pueden comerse enteros, incluida la piel, tras lavarlo delicadamente con agua o un trapo de cocina. En caso de los higos verdes, es aconsejable no consumir la piel pues contiene látex blanco, que resulta un poco tóxico.

Pueden ser verdes, negros o violáceos
Los higos presentan distintos colores dependiendo de su variedad. Hay higos de piel verde, negra, violácea y blanca. Los más habituales en los mercados son los de piel verde y negra. Los blancos acostumbran a reservarse para hacer higos secos. Una de las variedades más famosas en Cataluña, la “Cuello de dama” puede presentar tanto la piel verde como violácea. Otra variedad muy habitual en los mercados es la “Colar”, sobre todo procedente de Alicante, y su color es negro intenso y brillante.

¿Engordan?
Seguramente debido a su sabor tan dulce existe la falsa creencia muy difundida de que los higos engordan. Sin embargo, si se consume fresca su aporte calórico no es elevado: 74 calorías por 100 gramos (en el caso del higo seco son 249 calorías por la misma cantidad). Además, según la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, porcentaje de grasas y proteínas es muy reducido.

Valores nutritivos distintos al higo seco
El valor nutritivo de los higos es distinto ya sean frescos o secos. En los secos, los valores nutritivos se multiplican por tres debido a la pérdida de agua. El higo fresco tiene cerca de un 80 % de agua, a diferencia del seco que ésta se reduce al 25%.

Saludables
Además de energía, los higos aportan mucha fibra (3 gramos por cada ración de 100 gramos), que favorece el tránsito y la salud intestinal. Contiene minerales como el calcio y el magnesio, y vitaminas C y del grupo B, necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Los higos nos ayudan a mantener los huesos fuertes y las mucosas hidratadas, y, gracias a sus antioxidantes, a combatir en envejeciendo de las células. Además, según estudios recientes, el consumo regular de higos podría prevenir la degeneración macular que afecta especialmente a los adultos mayores de 60 años.

Fuente: AGEM-Mercabarna

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Una nueva técnica permite aumentar la vida útil del higo hasta 21 días

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El Instituto Tecnológico Agroalimentario extremeño (INTAEX-CICYTEX), en colaboración con la Universidad de Extremadura (UEx), investiga las tecnologías postcosecha que permitan extender el tiempo de almacenamiento de la fruta

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El empleo de la molécula 1-Metilciclopropeno (1-MCP), conocido comercialmente como Smartfresh, en la postcosecha de higo, permite una mejor conservación de la fruta sin alterar su apariencia, ni sabor, permitiendo así mejorar su comercialización e internacionalización

El higo se caracteriza por ser una fruta muy nutritiva, su consumo proporciona al cuerpo humano una gran cantidad de fibra, abundantes minerales como el potasio, el calcio, o el hierro y numerosas vitaminas como la vitamina K y, en los higos frescos, la vitamina B1, B5 y B6. Además, gracias a su piel suave, su pulpa melosa y su sabor dulce los higos son suculentos y  fácilmente consumibles. Por todo ello, actualmente existe una alta demanda en cuanto al consumo de higo fresco

En este sentido, la comunidad autónoma de Extremadura es la mayor productora del higo del país, con un total de 8.272 toneladas anuales, lo que supone casi el 29% del total español y 5.220 hectáreas de higueras.  La extensión y la producción de higos está muy repartida entre la provincia de Badajoz y de Cáceres.

Sin embargo, la vida útil de esta fruta una vez cosechada es extremadamente corta, debido a alteraciones fisiológicos como el ablandamiento o alteraciones microbiológicas como la endosepsis o expulsión del líquido almibarado a través del ostiolo, lo que influye negativamente en la comercialización de la misma.

Investigación
El Instituto Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (INTAEX-CICYTEX), en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación en Recursos Agrarios (INURA) de la Universidad de Extremadura, trabaja desde hace años aunando esfuerzos para encontrar tecnologías postcosecha que permitan extender el tiempo de almacenamiento de la fruta, lo que beneficiará directamente a la industria y al consumidor.

Manuel Serradilla, uno de los investigadores y partícipes de este proyecto ha desarrollado un sistema de vida útil de higo fresco, concretamente en la variedad “Albacor”, extrapolable a cualquier variedad. Tal y como explica el autor del estudio, “el higo al ser una fruta climatérica, esto quiere decir que tiene capacidad de madurar fuera del árbol, es necesario buscar alternativas que permitan retrasar esa maduración y por tanto dure más “. Esta rapidez en la maduración se produce debido al etileno, compuesto químico que actúa como hormona vegetal regulando los procesos de maduración en frutas climatéricas mediante su unión a unos receptores para desencadenar gran parte de los procesos ligados a la maduración.

En este sentido, explica Serradilla, “una de las tecnologías que hemos utilizado ha sido una molécula análoga al etileno, el 1-MCP, que lo que hace es bloquear los receptores del etileno de tal forma que pare la maduración”. Para ello, añade el investigador, “hemos recolectado la fruta y directamente la hemos tratado en cámaras mediante aplicación volátil de esta molécula, consiguiendo así cortar la maduración y que la fruta se quede tal y como ha sido recolectada”.

Hasta 21 días
Gracias a esta técnica, los investigadores María del Carmen VillalobosManuel Serradilla y María de Guía Córdobahan conseguido que los higos llegasen a durar hasta 21 días, sin que se altere el sabor, ni la apariencia de la fruta, pues la unión de esta molécula, el 1-MCP con los receptores de etileno es irreversible, de tal forma que una vez que tratas el fruto así se queda. Serradilla subraya que “si un higo al recogerlo tiene un dulzor de 18 grados Brix al aplicarle esta técnica el dulzor va a ser el mismo”. Además, esta técnica se aplica de forma comercial en otros tipos de fruta climatérica como por ejemplo la ciruela y, por tanto, es totalmente viable para la industria del higo.

Fuente: Universidad de Extremadura (UEx)